COSAS QUE NADIE TE CUENTA CUANDO EMPIEZAS A CORRER (porque es feo)

estirar antes de correr

Esas cosas que nadie te cuenta cuando empiezas con el runnig, y que hubiera matado por saber son las que te voy a contar en este post. Las mismas que me hubieran evitado perder las llaves y tener que repetir todo el circuito, descalabrar el móvil buscando el postu-selfie, acabar con la máscara de pestañas a la altura de la mandíbula o no poder andar en un mes porque la ropa interior era muy mona, pero ayyyyy de encaje o sintética. Así que aquí van mis tips para abandonar el mundo fofisano, empezar a correr y volver de una pieza:

1. Antes de salir de casa bebe aunque no tengas sed: sino acabarás reptando

Ese primer día ilusionante en el que sales con todo preparado: el conjunto fosforito inmaculado, las zapas del anuncio, esa play list que te has pasado horas seleccionando…y se te olvida lo más importante, que es… beber agua. Yo en verano he llegado a tener espejismos a mitad de carrera y a visualizar fuentes rebosantes, y todo por pura lógica: sudas, así que tienes que reponer líquidos, y cuando hace calor ni te cuento. ¿Corres en parques? Localiza esas fuentes y grábate a fuego su ubicación. Nadie te lo cuenta, pero cuando eres runner, y más si pasas de tu zona de confort, el agua es tu ángel de la guarda, y este es un tip esencial para salir a correr y volver con vida.

2. Lleva ropa interior de algodón para salvaguardar tus partes íntimas

El roce, dicen, hace el cariño, pero en este caso, puede dejarte salva sea la parte en carne viva. De eso se un rato, porque una, normalmente, se cambia de lencería por la mañana después de la ducha, pero no tiene por costumbre volver a hacerlo antes de ponerse la zapatilla. Así que si llevabas unas braguitas monísimas, de esas de encaje o cualquier tejido sintético, piensa que en tan solo 5 kilómetros das casi 8000 pasos, con la fricción que eso supone. Y en la zona del pecho, ídem, por razones obvias. Echa cuentas en número de roces.

3. Puedes ponerte máscara de pestañas, pero waterproof

En esto ocurre parecido a la ropa interior: a menos que corras a primera hora, por la mañana te arreglas para ir a trabajar, o te adecentas para hacerlo en tu casa y te maquillas despreocupadamente con tu máscara habitual; cuando vas a correr, y a menos que tengas por costumbre hacerte una limpieza facial exhaustiva, ¿quién se acuerda del tipo de rímmel que usó? Tú sí vas a hacerlo cuando arranques a sudar: esa pasta oscura y densa se mete en los ojos y escuece, y lo que no, chorrea hasta un punto indeterminado de la cara o hasta la camiseta, en función del esfuerzo y de la temperatura. Así que yo, o bien empiezo mi día con una waterproof inamovible, o si se me olvida me quito la que llevaba desde la mañana y me la pongo antes del entrenamiento… sí, lo confieso: he sucumbido al postureo runner. ¿Que si me pongo algo más? Venga, que me animo: corrector de ojeras, porque sin él jamás piso la calle; en realidad, ni el suelo de casa. Ah, y si voy a una carrera popular, hasta me aplico bálsamo labial con efecto labio mordido. Eso sí, en las redes no uso filtros, lo que faltaba. Este es otro de esos tips para correr con dignidad que nadie me contó cuando empecé; claro que entonces no existían ni los móviles, y al menos el momento no quedaba inmortalizado.

Estas son las dos que estoy usando ahora:

Máscara waterproof de Eyeko
Máscara Sport waterproof de Eyeko, 23,50€ (en Sephora).
Máscara Noir Couture Volume Waterproof de Givenchy, 33,95€.
Máscara Noir Couture Volume Waterproof de Givenchy, 33,95€.

4. No te hagas fotos postureo para Instagram a mitad de carrera si no quieres que tu móvil se des…jone

Sí, amig@. Lo se de buena tinta. Este verano visualicé una bonita foto en mi playa favorita (la que abre este post, ahí está la prueba del delito), y me vine arriba: paré de correr (adiós pulsaciones y respiración), posé el móvil en un montículo, y me entregué al postureo: por supuesto el teléfono acabó en la arena, y el altavoz dejó de funcionar. En otra rompí el salva pantallas, y… la próxima me lo roban. Así que si quieres subir una postu-foto a Instagram hazlo, pero toma precauciones. Y que sea antes de empezar, para no estropear la carrera y porque una foto sudada como un cochinillo no favorece. Tip para correr y para ahorrarte disgustos.

Running playero
Otra falsi-foto de móvil que acabó entre los tablones y la arena

5. Déjate de piques

Da igual si vas echando el hígado, cuando te pasa un runner que venía detrás de ti (aunque tú ni le hayas olido) a toda pastilla, molesta. Pero ojo, lo peor que puedes hacer es ir de guay e intentar adelantarle, solo sirve para que descompenses la respiración, pierdas el ritmo, y acabes más atrás de lo que empezaste. Ve a lo tuyo: para picarse a ver quién puede más se inventó el gimnasio.

5. Llevar riñonera puede que quede paleto, pero es imprescindible

Peor es perder las llaves y volver a por ellas. Como me ocurrió, rindiendo homenaje a la ley de Murphy: justo el día que llegaba a diez kilómetros por primera vez, y dos antes de mi primera popular de esa distancia. ¿Que dónde las perdí? En el punto más alejado de donde me encontraba. Y tuve que repetir recorrido 2 veces. Resultado: 30 km con sus respectivas paradas, a punto de llamar al SAMUR y un tiempo penoso el día de la carrera. Resulta que había dejado la riñonera en el baúl de los recuerdos por paleta, y la había sustituido por uno de esos bolsillos con velcro para la zapatilla, cuya cremallera decidió jugármela. Otro tip para correr sin contratiempos que hubiera matado por saber. Ahora no me importa que este artilugio sea feo como un pecado, porque me permite meter llaves, móvil y hasta la radio con los cascos el día que no quiero tirar de datos.

Riñoneras para running
Las riñoneras están infravaloradas

6. Reserva presupuesto para la pedicura

¿Te han dicho antes de empezar a correr que esos pies tan delicados pueden convertirse en los de un Hobbit si no los cuidas a conciencia? Por el impacto de los dedos en la zapatilla salen traumatismos en las uñas, aparecen callos y durezas. Pero esto no se se ven en esas fotos tan bonitas de los anuncios de running, no. Eso vas a sufrirlo a base de bien a menos que vayas al podólogo, los exfolies a menudo y compres zapatillas de tu talla, nunca más pequeñas. Reconozco que yo en eso tengo suerte y aparte de algún traumatismo que camuflo con esmalte, del resto me he librado.

7. Cuatro días sin correr puede ser motivo de divorcio, de insomnio, o de sálvese quien pueda

Que huyan tu pareja, tus padres, hijos, compañeros de trabajo o el comercial del banco. Si sueles practicar running y por el motivo que sea llevas días sin hacerlo, no te va a aguantar ni tu sombra. aquí va el tip para correr que va a conseguir que tus seres queridos no dejen de serlo: hay que asumir que correr es una droga como cualquier otra (pero más sana), y que cuando dejas de hacerlo tu cuerpo, que está acostumbrado a generar endorfinas con el trote, las cambia por mala leche. Además, sin tu dosis post-carrera de “me-como-el-mundo”, empiezas a comerte otras cosas, en plan paquetes de galletas, bolsas de patatas fritas y los restos del tupper, en definitiva, aquello con mayor índice de sebo y azúcar. ¿Y cómo acabas? Pues gord@ e insoportable. Así que a menos que tengas una lesión (y en ese caso muchas veces puedes pasar a bici o elíptica, que matan parte del gusanillo), no te quemes y se regular en tus entrenamientos: yo corro tres días a la semana desde hace 20 años, así llueva, truene o relampaguee, y es literal.  Y cuando no puedo, ya se encarga mi entorno de pasar de eso que llaman distancia íntima o personal a la pública más un par de kilómetros de regalo. Bien lejos, vaya.

Chocolate post running
Esto es lo que pasa cuando dejo de correr tres días…

8. Las cervezas post tampoco están justificadas

Con qué alegría cae esa Estrella Galicia “para hidratarse” (qué valor, llamarlo así) después de un trotecito. Es tanta que uno se viene arriba y oye, a duplicar dosis, por aquello de “me lo he ganado”, la vitamina B6 y no sé qué tonterías más atribuidas a la cebada fermentada. Y luego el cinturón claro, no ajusta. Tu sistema cardiovascular está fit-ísimo… pero el abdomen anda inflado cual muñeco michelín (con el consecuente riesgo de acabar con la silueta de un emoji con piernas).

Claro que puedes tomarte una cerveza después de salir a correr, faltaría más. Pero no lo uses como excusa compensatoria para fundirte el barril entero.

Y tú, cuáles son esas cosas que has descubierto corriendo y que nadie te había contado?

Autor: silviacapafons

Periodista de belleza, salud, fitness y estilo de vida

2 comentarios en “COSAS QUE NADIE TE CUENTA CUANDO EMPIEZAS A CORRER (porque es feo)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s